17 de diciembre de 2014

Creando páginas I


A partir de ahora voy a colgar textos hechos por mi. Podéis dar opinión, claro. Como no se como se ponen las secciones, pondré etiquetas, en este caso, escritos. 



Me movía, sabia que me movía, pero yo no lo hacia. El viento danzaba por todo mi cuerpo con un temblor, con un miedo, que me carcomía las entrañas. Andaba pues, mirando los cuadros, perdiéndome en ellos, tan solo por no recordar. Los cuadros se reían y me señalaban con el dedo. Pensé que me había vuelto loca, seguramente así era. Caminaba, quería llegar, quería acabar, ya. 

-¿Estas bien?- oí una voz en mi cabeza. No, no era mi cabeza, era real. no me había vuelto loca, por mala suerte, así todo sería quizá, y solo quizá, más fácil. Levante el rostro, dándome cuenta de que había cesado mi camino hacia unos minutos, que se me habían hecho muy breves, para mi claro, no para los demás.- ¿Me oyes? ¿¡Qué si estas bien!?

-¡Sí! Osea, quiero decir, sí claro.- Torpe, deslenguada, miedica, cobarde, esa era yo, una chica que no sabía hablar.

-¿Qué haces aquí? !Llevas un buen rato delante de mí!- dijo serio el chico, con la mirada directa a mis ojos, helándome la sangre.

-Sí, perdón. Ten, es para ti.- Saqué de entre mis tartamudeantes brazos una cajita con una nota, pequeña pero tierna, dulce. Simple pero bella.- Solo quería que supieras que...- como decirlo sin sonar estupida, creída, vergonzosa, ingenua... resumiendo, para no hacer nada que no fuera perfecto. Cogí aire, segura, así siempre había sido, se lo mostraría.-...que me gustas, vaya.

-¿Perdón?- Dijo el chico con asombro. "Más asombrada estoy yo tonto, si ni creía que lo podría decir así, como si nada", pensé. Como si me leyera la mente dijo: ¿Como puedes decirlo como si nada? Ah, y por cierto, tu ami no me gustas. Así que llévate ese paquete cursi de mi vista y vomita los corazones y arco iris en otra parte.

¿Estupefacción? No, esa no era mi palabra, era, decepción. Perfecta para él: DECEPCIÓN.
Cometí un error. Vi todas sus mentiras, las que no querían salir a la luz del sol, las vi. No lloré por fuera. Mi alma gritaba y lloraba pero mi cara solo sonreía. No quería ver más allá. Solo su fachada, mi ingenuidad, mi estupidez. Eso hizo que viera que no era real. Que era la cosa más falsa que había en mi mundo. Lo supe pero no quería pensar que lo sabía, me gustaba la mentira. Ahora ya no siento nada, solo un vacío. Nunca sentí nada supongo, solo mi duda hasta saberlo, nada más. Me mentí a mí misma, como siempre. Nos mentimos porqué creemos que lo rompería todo decirlo pero, rompe todo saber que tus pensamientos no se equivocaban. Así que directa, me fui, abrí la caja, cogí un bombón y me lo comí, no me la tragué. En mi boca había una bola, llena de chocolate. Se la escupí en su rostro:
-Eso te pierdes, que te den.


Me fui. Los cuadros ya no se reían de mi, se reían conmigo, con mi sed de venganza. Pues no hace falta sufrir por personas que no sufren ellas por ti, al final, todas ellas se merecen vomito de chocolate, en la cara. Con sueños, con corazones rotos, comprendí que mis pisadas me alejaban de mi miedo, que al final, no fue mi amor. Pues el amor es la cosa más bella del mundo como para ir llorando por el en los rincones. Nose como acabó, mas se que el chocolate nunca más le gustó, seguro.



¿Qué tal? ¡Comentad!


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...