16 de febrero de 2015

Cuéntame tu historia II: Marianne

Nombre: Marianne
Físico: alta, delgada, pelo corto negro
Edad: 19 años

En verdad me queda mucho que aprender, demasiado. Estoy cansada y mi pupitre es muy blando en este momento, creo que mi propio cuerpo me esta traicionando en clase de historia. Mis ojos juegan conmigo, nublándome la vista y llevando al reino de Morfeo, mierda, me he dormido. No, estoy despierta pero dormida. Oigo una voz muy fuerte, dentro de mi misma. ¿Cómo una voz se puede meter dentro de mi? Eso suena horrible, muy doloroso. Así era, doloroso tener esa voz dentro de mi.

-¡Marianne!¡Dime que pasó ese año!-Me desperté de golpe. Toda la clase me observaba a mi y ami pelo negro corto revuelto. Me lo corté en una apuesta, una que me permitió comprarme mucho ropa después. Cuando me di cuenta que mi pelo no era el protagonista sino mi presencia medio adormilada caí en la cuenta que yo era esa Marianne, la que llamaban. Fruncí es ceño escrutando la pizarra. Solo una fecha que no me sonaba de nada, llevaba rato dormida supongo. Ese día esta muy cansada, normal. Mi profesor estaba que echaba humo por las orejas.-¡Responde o te echo!

-¡Nada!¡No pasó nada!-Conteste de golpe. la verdad es que sino sabía que había sucedido ese día sería porqué no era importante. Uno recuerda las cosas más importantes. 1492, America; 1945, Segunda Guerra Mundial; 1994, Mi nacimiento; 25 de diciembre, Navidad... Pues eso, cosas necesarias. Por ejemplo, ayer fue un día muy importante. Sonreí por mis propios recuerdos y mire el pupitre vacío del que había sido Toni, un chica estúpido que hacía una semana que había desaparecido, nadie sabía donde era. Volví en mi cuando toda la clase cayó en una risotada. El profesor estaba sudando como un pollo. Un pollo era lo que había montado yo ahora.

-C-correc-cto.-Dijo lleno de furia.-Veo que estas muy atenta, sigue así. Asentí satisfecha. Abrí un poco mi pupitre dónde se escondían unas fotos muy importantes. En ellas se apreciaba a mi madre, desnuda en la cama con Toni y no charlando. Por culpa de eso, mi padre se divorcio de mi madre, la muy furcia. Pasé a la siguiente foto dónde se veía a Toni con mi madre charlando, la siguiente se despedían, la siguiente solo, otra pero más cerca y la siguiente...el chico con cara de miedo hacía la cámara. Una sonrisa se puso en mis labios, había captado la cara del miedo en vivo. Pasé la siguiente foto y se veía a Toni, amordazado y con sangre en la cabeza y la siguiente me daba asco así que no la miré. Cerré de nuevo el pupitre y seguí las hipnóticas palabras del profesor mientras mis largos brazos apuntaban todo en una libreta. Cuando nos iba a contar algo muy importante, dos policías entraron dentro de la clase, llegaron hasta mí y me cogieron. Pues eso, me queda mucho por aprender.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...