15 de febrero de 2015

Reflexión III: Adolescencia

Adolescencia, una gran palabra. La gente quiere apresurarse a llegar en ella y para cuando están no se dan cuenta. De pequeños pensamos que todos seremos como las películas, pero no es ni tan malo como pintan ni tan bueno.


La verdad es que ningún adolescente es del todo tan bueno como lo pintan ni tan malo porqué todos somos insoportablemente adolescentes. Creo que es el momento que más disfrutamos sin saberlo. No tenemos tantas vergüenzas como de pequeños ni tantas obligaciones como los adultos. Malgastamos horas jugando y riendo, dormimos poco y seguimos al pie del cañón. Se perfectamente que los adultos no nos soportan. Nos consideran unos creídos, que no hacemos los sabios, que pensamos que sabemos todo de la vida pero en verdad somos unos críos. 




Todo eso es cierto, todo. Somos unos inmaduros y vivimos a lo loco. Todos nosotros sabemos que estamos locos y hacemos cosas locas, pero es que, sabemos que nunca más lo podremos hacer. Nunca más podremos salir con unos amigos en verano al pueblo, lanzarnos agua con pistolas, reír y decir tonterías mientras vemos el cielo nocturno. No podremos estar en un comedor y lanzarnos agua con jarras, escupir la comida de la risa loca que tenemos o darnos a probar nuestras comidas mientras compartimos cubiertos. Somos inmaduros, hacemos cosas idiotas y no entendemos nada lo suficiente para ser adultos y tan poco como para ser niños. Darte el gusto de hablar hasta las tres de la mañana de cosas banales, de esperar con ansias ir al cine para reírte con tus amigos. De empalmar instituto y cine, con las mochilas que pesan. Porqué, somos los más felizmente locos que hay. Quizá pasamos por todas las fases más estúpidas, nos vestimos de las formas más raras pero es lo que mola de ser nosotros, que todo vale.


Creedme cuando digo que cada defecto que tenemos lo hacemos destacar para ser algo bueno. ¿Que todos son más altos que tu después del verano? No problem, haremos un tren con los otros bajos por el pasillo y pasamos. ¿Qué tu pelo es alocado y no se puede controlar? No pasa nada, le haremos miles de peinados hasta que nos duelan los dedos. ¿Que has engordado? Vamos, ya tardamos en romper ropa en las tiendas. Porqué amigo mío, tener defectos es lo más divertido del mundo. En la adolescencia, tener defectos es lo mejor que hay.




También hay cosas malas. Nos enfadamos mucho. Nos decimos cosas que no pensamos y nos arrepentimos. Nos tomamos todo a pecho y tenemos complejos. Nos preocupan cosas que no deberían y pasamos de las que sí. Lo bueno de todo eso es que, con tus amigos es más fácil. Se que somos insoportables pero la gente se ríe con nosotros. Creo que tenemos el humor más tonto del mundo, por eso es genial.


Tenemos tantos defectos...pero no vale la pena recordarlos. Todo se puede olvidar. Este carnaval, fue genial. Había superhéroes (si calzoncillos hacía a fuera), gatos, un chico lego con cartón, un buzo (con todo, no podía andar), un chico con traje y cabeza de zebra (Porqué YOLO), canguros, animadoras, diablos, hippies, veraneadores, cazadores de sombras (con runas chulísimas), Batman, chonis, cocodrilos, granjeros... no os podéis imaginar todo lo que había. Creo que, aunque haya rivalidades entre nosotros, enfados, lloros, depresiones de amor absurdos, capullos... al final cada uno encuentra su sitio y disfruta en él.
Eso es todo chicos.

Comentad que pensáis sobre los adolescentes.


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